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Amnistía solicitada a la Asamblea Constituyente

El presidente de la Corte debería renunciar ya, por mentiroso 

El Universo, 30 de marzo de 2008

Gustavo Noboa Bejarano, ex presidente de la República
El presidente de la Corte debería renunciar ya, por mentiroso 

POR JOSÉ OLMOS
El ex mandatario está optimista porque en la Constituyente existe un informe positivo para su amnistía, que se decretaría en la semana que mañana se inicia. Refiere que la Corte Suprema aún sigue politizada.
El ex presidente Gustavo Noboa reafirma que  es un perseguido político de otro ex mandatario: León Febres-Cordero. No obstante, se mudó a vivir cerca de El Cortijo (km 8½ vía  a Samborondón), donde reside su rival. “También estoy cerca del cementerio y de dos iglesias”, dice Noboa, mientras espera que una comisión de asambleístas termine  en Montecristi el informe para otorgar su amnistía.
Desde que dejó la presidencia  a inicios del  2003 (la ocupó desde el  2000 en reemplazo del defenestrado Jamil Mahuad) y fue enjuiciado con orden de prisión el 23 de agosto del mismo año, Noboa dice que pasó un suplicio que incluyó un exilio en República Dominicana (agosto  2003-abril  2005). En ese lapso tuvo solo tres instantes de alegría, que se  esfumaron a los pocos días.
El  24 de diciembre del 2004 se sintió feliz cuando la Fiscalía ordenó el archivo del juicio, planteado por Febres-Cordero. Días después la fiscal de  entonces, Cecilia Armas, pidió de nuevo su prisión. El  2 de abril del 2005 volvió al país cuando la denominada Pichi Corte anuló su juicio. Pero semanas después, con la caída de Lucio Gutiérrez y la Pichi Corte, la misma fiscal Armas solicitó su prisión domiciliaria.
En marzo del 2006, el presidente de la Corte de entonces, Jaime Velasco, dejó sin efecto esa medida pero continuó involucrado en el juicio, como encubridor. “He tenido grandes momentos de felicidad y esperanza, pero opacados por el odio y la perversidad de Febres-Cordero”.
Cree que ahora, si la Asamblea decide su amnistía, ¿la felicidad no será un espejismo?
Espero que la cosa cambie. En primer lugar, mi lucha no ha servido para bien mío sino para hacer ver al país que la Corte Suprema de Justicia ha sido la Corte de la injusticia; que fue politizada y sigue siendo politizada. Perdí la fe cuando la sala integrada por Jofre García, Pilar Sacoto y Roberto Gómez Mera (actual presidente de la Corte Suprema) dijeron que yo era encubridor (del delito de peculado). Hoy, con la amnistía, aparece una luz.
Usted dice que fue una calumnia de Febres-Cordero. Pero a lo mejor sí hubo fundamento jurídico. El peculado es el desvío de fondos para sí o para terceros y en el caso que se le imputa se entregaron millones de dólares de un rubro distinto a los bancos del Pacífico y Filanbanco.
No hubo ningún peculado porque se  entregó a bancos del Estado. Sirvió para que  el Banco del Pacífico no quiebre y en el Filanbanco se devuelva la plata a los pobres. Hoy existe un informe del asambleísta León Roldós, del  25 de marzo, en el cual afirma que la persecución a Gustavo Noboa fue  evidente... Y la Contraloría no me acusa de nada. En un documento firmado por el contralor (e) Eduardo Muñoz Vega, el  18 de marzo, establece que Gustavo Noboa no tiene ni tuvo responsabilidad penal, ni glosas.

¿Por qué no consiguió un documento así hace tiempo?
Está en mis libros.  En el  2003, sin ese informe no me podían levantar ningún juicio. Todo fue armado por la perversidad de Febres-Cordero y el apoyo de Mariana Yépez (fiscal en el  2003) y los ministros de la Sala Primera: Riofrío, Brito y Zambrano, miembros del Partido Social Cristiano (PSC). El primero,  30 años de afiliado, y los otros dos, amigos íntimos del PSC. Ellos me enjuiciaron sin un informe de la Contraloría.

Febres-Cordero dijo que usted hizo el atraco del siglo.
Bueno, ahora tendrá que comerse  el atraco del siglo porque no hubo. El invento de él, del atraco de los nueve mil millones, nunca fue motivo de juicio. Ni Mariana Yépez, su alfombra roja, pensó que  eso sea motivo de juicio. Y entonces buscaron estas majaderitas del Banco del Pacífico para enjuiciarme. Todo esto se dice  en los informes del asambleísta Galo Lara (PSP). Fue una calumnia por odio y persecución política de Febres-Cordero.

¿Pero qué hizo usted?
Serví al país y no cedí a ninguno de sus requerimientos. Mire, el día  22 de enero del 2000, el Congreso se reunió en Guayaquil. Ese día asumí el mando. En la mañana recibí una llamada del ingeniero Febres-Cordero y me dijo, con la lengua traposa por algunos vodkas, usted tiene que venir a Guayaquil a posesionarse con el Congreso. Le dije señor alcalde (eso era entonces), no tengo que irme porque la Constitución dice que  el vicepresidente asume el mando. Febres-Cordero quiso darme órdenes el mismo día que yo asumía. Otra. Cuando, como vicepresidente de la República estuve  encargado de Corpecuador, el presidente Mahuad me dijo que  el PSC había pedido dar nombres para poner a los presidentes provinciales de Corpecuador. Respondí que no... Dejé afuera la politiquería del PSC.
Dice usted que la Corte sigue politizada, ¿quién la maneja?
He  escuchado al presidente de la Corte, que para mí es febres-borjista, decir que la Corte no está politizada; igual dice otro miembro, el abogado Hernán Ulloa Parada. Pero este señor Ulloa es el abogado de Febres-Cordero que firmó todos los escritos en contra de Gustavo Noboa. Hace un año, Febres-Cordero puso en la Corte a su abogado. Algo grave... A la Asamblea han hecho llegar documentos Xavier Neira Menéndez y Miguel Orellana, yerno de Febres-Cordero. Han querido influenciar.
Pero el presidente Correa dice que se acabó la partidocracia.
Aclaremos. En la Asamblea no les han hecho caso, pero no descarto que algún asambleísta que no sea del Gobierno pueda ser confundido. Y cuando digo que la Corte está politizada hoy en día, lo sostengo con base en lo que está pasando... Hoy, la postura de los asambleístas sobre mi amnistía es una bofetada a la Corte y su presidente. Gómez Mera debería renunciar a la presidencia. El anterior presidente, Jaime Velasco, también debería renunciar...

¿Debe reorganizarse la Corte, como piden algunos sectores?
El proceso de  elección fue irregular, pero fue lo que pudo hacerse. Creo que la Asamblea debe mandar de vacaciones a unos  24 miembros, están politizados... Este presidente de la Corte fue elegido con el grupo de Febres-Cordero.
¿Ahora es pecado que sean de esa línea?
Bueno, el país dice  eso. El país ha señalado a Febres-Cordero como el más grande causante de la politización de la justicia, de la Corte, del Tribunal Electoral, de la Fiscalía, de la Defensoría del Pueblo, etcétera.
Usted tiene procesos y está disparando contra quienes serían sus juzgadores, de no ser por la amnistía. ¿Ya no tiene miedo?
Ya no me importa. No me voy a callar por miedo. Solo matándome pueden callarme.
¿Qué piensa del nuevo fiscal?
Confío en Washington Pesantes, creo que  es un hombre distinto y ojalá sea de bien para el país... Me siento satisfecho que haya gente que por fin no tiene miedo a Febres-Cordero.
A lo mejor tienen miedo a otras personas, que ahora mandan.
No puedo ponerme a especular, yo soy positivo.
¿Piensa regresar a la política?
Nunca estuve  en la política, fui académico. No digo que no, pero de principio descarto.
¿Los juicios le costaron dinero, gastó mucho; cuánto?
Mucho dinero. Desde que regresé no es fácil que me den trabajo. Cuando se tiene un juicio penal no hay empresas o amigos que llamen para que colabore; hay un daño económico grave, pero Dios es grande y cuida de sus animalitos.
¿De qué vive entonces?
De las pensiones de presidente y mi jubilación, no he tenido otras entradas, me cuesta decirlo pero es verdad.
¿Usted se siente agradecido con Rafael Correa?
Cómo no le voy a agradecer si el  15 de enero dice que pide la amnistía para un hombre justo. Tendremos un agradecimiento por toda la vida... pidió justicia frente a una jauría.
¿En esa jauría incluye a Jaime Nebot, alcalde de Guayaquil?
Jaime Nebot no ha tenido nada contra Gustavo Noboa. Más bien ha tenido gestos muy decentes como cuando me agradeció al inaugurar el aeropuerto José Joaquín de Olmedo por haber firmado los decretos que facilitaron la construcción.
¿Sigue contando cachos?
Eso fue porque  en algún momento conté que alguien preguntó cómo se llamaban unos pajaritos. Uno respondió lo ignoro; entonces el otro dijo: qué lindos los ignoritos. Al hablar del Congreso dije a los diputados: qué lindos los ignoritos.
¿Y los hay en la Asamblea?
No me he puesto a pensar, quiero vivir en paz.
Perfil
Gustavo Noboa
NACIMIENTO
Guayaquil, 21 de agosto de 1937
PROFESIÓN
Catedrático universitario, doctor en jurisprudencia.
ALGUNOS CARGOS
En la Universidad Católica de Guayaquil ejerció los cargos de vicedecano, entre 1969 y 1972, y entre 1978 y 1980. Fue rector de la misma entre 1986 y 1996. Fue gerente de la Sociedad Agrícola Industrial San Carlos. Vicepresidente de la República, entre 1998 y 2000. Presidente del Ecuador, del 2000 al 2003.
PUBLICACIONES
Al estar exiliado y con prisión domiciliaria escribió un libro sobre la corrupción en el Ecuador, donde se refirió a lo que él denomina su persecución política.
Opiniones
“Solo un alma perversa, maldita, como la de Febres-Cordero, puede querer hacer daño a un hombre honesto”.
“Mire lo que pasa con la posesión o no de los jueces de las cortes superiores, quiere decir que hay algo podrido ahí”.

 

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