Regresar

Quito, Jueves 21 de Agosto de 2003 Diario Hoy

Alianza del hígado

Por Carlos Jijón

El presidente de la República ha decidido tardarse todo lo que le sea posible en la emisión de un salvoconducto que permita al ex mandatario Gustavo Noboa salir del país y asilarse en la República Dominicana. Al cierre de esta edición la prensa informó que Gutiérrez tomaría la decisión después de su regreso de China. Lo ha decidido porque sí, porque le da su gana, en un evidente afán de hacer méritos frente a los perseguidores, quizás como una manera de concretar la alianza que necesita con el Partido Social Cristiano, una vez que echó del Gobierno a Pachakutik.

El problema es que sus esfuerzos por caer en gracia con el líder histórico del PSC, el ex presidente y diputado León Febres Cordero, pueden resultar inútiles y no redundar en ningún beneficio para el régimen, que no sea la satisfacción de una que otra palmada en la espalda. Porque todo parece indicar que no se trata de una alianza ideológica, sino hepática. Y que está más relacionada con reacciones viscerales como las ejercidas en contra de Noboa, que con asuntos de Estado, como por ejemplo, una reforma fiscal o las anunciadas privatizaciones (o entrega de las administraciones a manos privadas, como prefiere llamarlas el presidente), a las que el régimen se ha comprometido con el Fondo Monetario en la Carta de Intención.

Porque el Partido Social Cristiano se opone a cualquier alza o aumento de tributos, contrariando de esa manera los esfuerzos fiscales del ministro de Economía. Mientras que otros sectores, también cercanos al partido y vinculados al negocio de las telecomunicaciones, tampoco ven con buenos ojos la privatización del sector, puesto que perderían sus canonjías. Porque es un mito que los principales enemigos de la modernización son los sindicatos. Quienes detuvieron el último intento de privatizar Pacifictel, por ejemplo, fueron importantes grupos empresariales con gran poder político y enorme influencia, incluso en los medios de comunicación. Así que, o el presidente les entrega a ellos la concesión de las telefónicas o no habrá acuerdo.

¿Hay también acuerdo en el cobro de las deudas de la banca cerrada? La semana pasada nos enteramos de que el administrador de los bancos cerrados de la Costa estaba vinculado familiarmente a uno de los líderes del PSC. Al mismo tiempo que vimos a Wilma Salgado haciendo también méritos ante los perseguidores de Gustavo Noboa: contra toda lógica dictó una orden de arraigo en contra del ex mandatario por una deuda en la que ni siquiera se ha comprobado que tenga que ver uno de los hijos de Noboa. En todo caso, más allá del show de ver a los grandes deudores acercarse a negociar con Salgado, hasta ahora nada conocemos de las renegociaciones. Mientras que las incautaciones han tocado a los deudores de clase media (o los que carecen de padrinos políticos), los pájaros de alto vuelo siguen intocados.

Así pues, en realidad la supuesta alianza entre el Gobierno de Gutiérrez y el PSC es más compleja de lo que parece. De momento el único punto en que pueden llegar a un acuerdo es en perseguir a Gustavo Noboa. No es probable que la alianza se extienda a más.

 
Subir
 
© Copyright 2006 - 2010 Gustavo Noboa Bejarano. Prohibida su copia total o parcial | Lea las Condiciones de uso BACKUPTI.com