Regresar

Quito, 25 de Septiembre de 2003 Diario Hoy

¿ Quién sino él ?

Por Simón Espinosa Cordero

Que un juez íntegro y concebido sin pecado original haya condenado a cárcel, multas y cartas a un columnista de un diario de esta capital por haberle calumniado e injuriado a él, es un hito de gloria para la ya gloriosa Función Judicial Equinoccial. ¿Quién sino él merece honor y gloria en esta patria de Santa Mariana de Jesús? ¿Quién sino él dedicó su vida con un trabajo constante y desinteresado a consolidar la mayor fortuna bananera que dio de comer al obrero ecuatoriano constantemente devaluado durante la mitad de un siglo? ¿Quién sino él?

¿Quién sino él ha tornado el quehacer político nacional en un timbre de gloria para el ciudadano común y la ignorante tendera de la esquina? ¿Quién sino él, con visión de águila caudal, se opuso con armas limpias a que triunfaran los imberbes jovencitos Roldós y Hurtado que sumieron al país en confuso desconcierto? ¡Quién sino él!

¿Quién sino él, una vez ganado el poder político en las urnas, dio pan al hambriento, techo al desvalido y empleo a quien yacía desesperado a la vera del camino? ¿Quién libró al Ecuador del azote de la guerrilla Alfaro Vive, ¡Carajo!? ¿Quién sino él, ¡carajo!? ¿Quién humilló al ‘Zambo Colorado', con un corazón valiente que nunca conoció el miedo? ¿Quién dejó la Reserva Monetaria en rojo por culpa del Destino injusto que, en la Presidencia de él cegó las fuentes del petróleo durante largos y crudelísimos meses? Otros presidentes menos honorables, menos inteligentes, menos trabajadores, menos empeñados en servir al país, sujetos a igual tragedia habrían dejado la Reserva Monetaria no solo en rojo sino en azul y amarillo. ¡Viva la Bandera Nacional, viva el "Bolillo" Gómez, viva la ínclita ciudad que le vio nacer a él! ¡Quién sino él!

¿Quién devolvió el Malecón al Guayas y el cívico orgullo a Guayaquil? ¿Quién, envejecido en cien combates, el paso lento mueve desde la blanca playa tropical al amarillo Congreso Nacional hasta convertirse, en ese Templo de la Elocuencia, en el mejor legislador de toda nuestra historia Republicana? ¡Quién sino él!

Y al juez, a quien no tembló la mano para castigar al insolente, cooptémosle, carísimos hermanos, para que coopte, y cooptado llegue a magistrado de la Suprema Corte a fin de que en un día feliz la presida, en su diestra la espada justa; en su siniestra, la balanza justa, y sobre sus ojos, la venda justa.

Y a quien osó injuriarlo a él, vergüenza sempiterna. Insolente investigador científico que desterraste el bocio de la garganta mestiza, no pudiste extirpar la consecuencia del bocio, el cretinismo. A vos, doctor Fierro Benítez, no solo cárcel, multa y costas sino destierro a la República Dominicana donde puedas llorar tu culpa cabe el seno del ex presidente Gustavo, vergüenza del Malecón, y puedas ser auxiliado en la hora de tu muerte por Miss Universo que reina más allá de las congojas de este bajo suelo y puedas, bajo la luz del cielo de sus ojos, exhalar tu último suspiro. He dicho, señores magistrados. (Aplausos).

 

 
Subir
 
© Copyright 2006 - 2010 Gustavo Noboa Bejarano. Prohibida su copia total o parcial | Lea las Condiciones de uso BACKUPTI.com