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La "tribalización" de la política, una realidad

Diario El Comercio 3 de agosto de 2003

Redacción Guayaquil

¿Había suficientes causales para que el ex presidente Gustavo Noboa solicitara a República Dominicana el asilo político?

Para solicitar el asilo se necesitan tres requisitos: la imputación de una delincuencia política, una orden de privación de libertad inminente o la urgencia de que se conceda e refugio a una persona perseguida a consecuencia de ser jefe o ex jefe de Estado, vicepresidente, ministro. No más allá de estos rangos. En el caso de Noboa, por lo menos se aplica que él es un ex Presidente.

¿Y de qué depende que una nación conceda o no el pedido?

Como el delito político no está definido en el Código Penal, ni en las convenciones de Caracas ni de Montevideo, que ser refieren al derecho de asilo, la interpretación subjetiva del Estado que concede el asilo es la que prevalece. El país que otorga el pedido se basa principalmente en la Convención de Caracas celebrada en 1954 y ratificada por Ecuador, en el gobierno de José María Velasco Ibarra, el primero de febrero de 1957.

El presidente de República Dominicana, Hipólito Mejía, dijo que le iba a otorga el asilo a Noboa por amistad, ¿este tipo de decisión es aceptable a nivel de la diplomacia internacional?

Cuando una persona golpea la puerta de una Embajada, no lo hace ni a "tontas ni a ciegas", sino con un previo contacto que le ha asegurado que le pueden dar el asilo. La primera condición es que le abran la puerta y lo reciban. Ese requisito se cumplió porque ya hubo el contacto previo. Sin ese requisito no hubiera habido asilo. Por eso Hipólito Mejía en un alarde de sinceridad afirmó que le iba a conceder el asilo, sin esperar la documentación que tenía que llegar por conducto del Gobierno, de la Función Judicial y del Congreso.

Una vez concedido, ¿los procesos en marcha de la Fiscalía, AGD... contra el ex Presidente tienen razón de ser o no?

Quedan suspendidos. No pueden ser tramitados los juicios que tengan ribete penal porque Gustavo Noboa no podrá ser extraditado en vista que el asilo es una institución de derecho humanitario que prevalece sobre las instituciones nacionales. Como país, nuestro compromiso ante la comunidad jurídica internacional, es respetar el asilo.

¿Antes de solicitar el asilo, Noboa debió pedir permiso al Congreso Nacional para salir de Ecuador?

Sí, es verdad; eso lo impone la Constitución porque está dentro del año, luego de haber concluido su mandato gubernamental, que vencerá el 15 de enero del 2004.

Para solicitar el asilo, el ex Mandatario aludió persecución política, ¿cree usted que ella existió?

Los hechos están en este tono. Como hay un caso en la Fiscalía en investigación previa, a eso se llama persecución política. Yo no hubiera querido creer que podía haber ese grado de violencia política, pues no solamente hace daño a los violentos sino a todo el país.

En su criterio, ¿Noboa debió quedarse a enfrentar el proceso por las supuestas irregularidades en el manejo de la deuda externa?

El abandono de la defensa no me parece adecuado. Pero hay que reflexionar sobre la posible pérdida integridad física. Noboa debió tener elementos de juicio para abstenerse de defenderse.

¿Cómo deja este hecho a la institucionalidad del país?

Queda mal porque se nota que en política prácticamente hay guerras civiles, que el país no tiene consenso ni tolerancia. No hay convivencia pacífica. Que una disparidad de criterio se puede convertir en persecución política o ideológica.. Los europeos y americanos han de ver que la lucha es sumamente aguda. Ellos dirían en sus términos que en Ecuador existe una lucha tribal. Me avergüenza decir que todavía nos consideran una República Bananera. Yo creo que sí lo somos porque no llegamos a consensos internos. Además, al tornarse endeble la institucionalidad pierden la autoridad el Jefe de Estado y los ministros. También todas las instituciones pierden sus bases de credibilidad, respetabilidad de disciplina social.

¿Qué hacer para evitar el deterioro?

Quienes están al frente del país deben promover que la gente se siente a la mesa de negociaciones y empiece a encontrar fórmulas para la gobernabilidad. Porque de lo contrario se llegará a situaciones extremas. Las luchas tribales se dan en países de menor desarrollo económico relativo porque la pobreza atrae no solo la delincuencia política sino la común. Si salimos de ese estado de pobreza llegaremos al nivel de respetabilidad de países desarrollados.

¿Usted piensa que en Ecuador vivimos en una época de bárbaros?

Para los europeos realmente es así porque estamos viviendo una etapa de intolerancia. Eso sí es grave y ojalá que no hubiera necesidad de asilo para los políticos. Estamos en el 2003 y seguimos en la intolerancia. Es un signo todavía de nuestra vehemencia en la lucha política.

¿Qué le depara a Ecuador si no se corrigen los caminos torcidos?

La desunión, o como dicen los europeos la lucha tribal.

 
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