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Febres Cordero en Quito por el tema de la Corte

Diario El Comercio Quito, Septiembre 11 de 2003

Las últimas denuncias en contra del magistrado Eduardo Brito Mieles provocaron un nuevo remezón en la Corte Suprema de Justicia.

Ayer en la mañana Brito se defendió en el Pleno de la Corte Suprema. Ante las irregularidades denunciadas por este Diario, aseguró que en sus declaraciones no hay ninguna contradicción ni vacío y agradeció a los jueces por el apoyo que le brindaron en una reunión informal el martes. También dijo que se conformó una comisión de defensa de la Función Judicial para visitar a cada director de los medios de comunicación e informarles del trabajo probo de los magistrados y defenderse de las denuncias maliciosas contra la Corte Suprema de Justicia.

El presidente de la Corte, Armando Bermeo, anunció que esperará la documentación que presentó Brito sobre sus declaraciones de bienes, para analizarlas y pronunciarse.

Otro juez que ayer fue cuestionado es el ex presidente de la Suprema, Galo Pico.

En una entrevista con Ecuavisa, el diputado Mario Touma denunció que Pico aparentemente no pagó el impuesto a la renta, en los últimos cinco años, de acuerdo a sus ingresos y depósitos en el sistema financiero.

Pico, en su declaración de bienes del 12 de julio del 2002, dijo poseer, en bancos nacionales, inversiones y depósitos por 1 500 000 dólares.

Pero el cabildeo de los jueces continuó fuera del Pleno de la Corte Suprema. En la tarde, pasadas las 17:00, este Diario constató que los jueces Eduardo Brito Mieles y Galo Pico Mantilla estuvieron con el ex presidente León Febres Cordero, en Quito.

La cita fue en el apartamento de Galo Pico, ubicado en el piso cuatro del edificio 2603 de la avenida Corana, en la urbanización Davales Álvarez.

El encuentro duró más de 40 minutos. A las 17:45, Pebres Cordero abandonó la residencia del ex presidente de la Corte Suprema, acompañado por una caravana de cuatro vehículos El ex presidente de la República abordó un jeep Toyota Land Cruiser, de color blanco, cor placas de Guayas. En la parte posterior del auto estaba el yerno del diputado socialcristiano: Miguel Orellana. Los otros automotores tenían los vidrios polarizados. Eran un flamante jeep Mitsubishi azul, de placas PWL-290, con dos guardaespaldas; un jeep Rodeo blanco, sir. placas, ocupado por dos policías, vestidos de civil, y un automóvil Ford rojo. Los autos se dirigieron hacia el norte, por las avenidas Eloy Alfaro, Gaspar de Villarroel y de Los Shyris.

Treinta minutos después salió el juez Eduardo Brito, vestido con un terno azul. Subió a ur. jeep Vitara verde oscuro.

Pico y Brito son parte de la mayoría de magistrados que en la Corte Suprema es afín al Partido Social Cristiano.

Eduardo Brito es integrante de la Primera Sala de lo Penal, que hace un mes ordenó el arresto domiciliario del ex presidente Gustavo Noboa.

El juicio en su contra se inició por las denuncias presentadas por León Febres Cordero ce supuestas irregularidades en la renegociación de la deuda.

Inicialmente, el presidente de la Corte, Armando Bermeo, negó el pedido de arres:: solicitado por la fiscal de la Nación, Mariana Yépez. Ella aún no se ha pronunciado sobre las denuncias contra Brito.

Desde el lunes, la Contraloría inició la verificación de las declaraciones de Eduardo Brito: La Dirección de Recaudaciones y Coactivas y la de Auditoria comparan el contenido de los documentos juramentados registrados en notarías de Quito y Manabí por el Juez.

Desde hace tres años, la Contraloría exige a los funcionarios públicos declarar su patrimonio para frenar la corrupción y enriquecimiento ilícito.

El instrumento legal que facilita el control es el formulario para la declaración patrimonio juramentada 022. Éste fue acatado, en julio del 2002, por los jueces de la Corte, so pena de incurrir en perjurio.

Por eso, en ese anexo de las declaraciones de esa fecha la mayoría de jueces de la Corte Suprema de Justicia detalló sus cuentas bancarias e inversiones en el sistema financiero. dentro y fuera del país.

Sin embargo, una excepción fue el magistrado de la Primera Sala de lo Penal, Eduardo Brito Mieles, quien no declaró sus depósitos, a pesar de que tenía cuentas bancarias antes de realizar su declaración, el 12 de julio del 2002, en la Notaría Cuarta de Quito.

El Juez insistió ayer en que en el formulario de la Contraloría juró tener una cuenta en el Llodys Bank. Lo que no incluyó son dos cuentas: una en el país y otra en Estados Unidos. Además, una inversión por unos 46000 dólares en una empresa estadounidense y su tarjeta de crédito Diners.

El notario Cuarto, Jaime Aillón, aseguró que el formulario en el que Brito declaró su cuenta en el Llodys Bank, "no pertenece a la declaración juramentada" que realizó.

En esa matriz constan dos sellos: uno de reconocimiento de firma y otro de copia certificada. Además, a diferencia de los otros magistrados, Brito no incluyó en el texto de su declaración ni el detalle de su cuenta ni mencionó el formulario como documento habilitante. Eso fue corroborado por la Notaría Cuarta donde Brito realizó su declaración. Pero las denuncias contra el magistrado no solo apuntan a los vacíos en sus declaraciones.

La Comisión Anticorrupción realizó una indagación de varias demandas contra Brito, desde mediados del 2000. En una de ellas determinó indicios de responsabilidad.

 
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